Sentado en la silla frente una mesa, una taza de café solitaria frente a mi, mi vida resumida en mi computador, una tónica de vida que incurre en ocasiones de excesos destemplados y mi observación hizo darme cuenta. Es de esas de estrella, cuando quieres reunirte es ya un punto de encuentro que, a parte de disfrutar un buen café orgánico se convierte en un estilo de exceso.
Hace tiempo ya que lo veo todo rápido, yo mismo estoy y funciono en ese sistema, no sé aún bien cómo ir contra esa corriente, aunque siempre lo tengo en cuenta. Razones de sedantes y salud me han obligado ahora a detenerme, a ir un poco más lento y esto me ha dejado ver desde otro foco, me he visto al espejo y mi piel aún no es verde tiende a ser rosada, verde no, ni mis sentidos insensibles, como si lo hicieran, veo que todo parece enfocarse en el consumo. Un sentimiento de gusto a una persona si podría hacerte sentir como en un hospital, sedado y con enfermeras aunque este no es el caso.
Siempre aparecen nuevas necesidades, ¿eso es lo que impulsa el crecimiento?, no se puede hablar en este sentido de desarrollo aunque no hablare de eso, el valorar es de esas cosas que se me antojan vitales para un inmortal y el desarrollo del ser aja, como "humano". El cambiar una persona, una relación humana o bienes cercanos tangibles por otra persona o cosa son hábitos de la inconstancia misma, su fruto: la desechabilidad. ¿ya debía irme de ese lugar? no lo sé aunque lo hice.
Al salir de la cafetería en dirección al auto con rumbo; regreso a casa, prendo un cigarro y a lo lejos pude observar a un pequeño y tierno menesteroso ser, que, como si lograse llamar mi atención, conseguí voltear y sin que se diera cuenta con mi mirada seguí sus pasos aja!. Así fue.
La cafetería se encontraba entre michoacan y mazatlan, la Condesa, semáforo en esa esquina, si, el niño a simple vista sano aunque en su forma de caminar y sus ojos... sus ojos, un faro vigilante, distante y angustiado implorando SOS, bengalas con un aviso de: Tú eres mi salvador, falta de fuerzas, debilidad, fastidio, hastío, desaliento, extenuación, fatiga, lasitud, agobio, molimiento, aburrimiento, agotamiento, tedio, en una palabra; cansado, no debo ser un especialista laser tecnologico del nuevo siglo lector de mentes para percatarme de todo eso.
Se acercaba disimulado paso a paso hacia un auto que lo paraba una luz roja, difícilmente aquella maquina en el interior lo miraba, lo único que pude observar fue algún especie de rechazo disfrazado de distracción aja, es lo que pude ver de aquel conductor, maquina sin ojos, indiferencia del segundo, así una y otra vez del transeúnte vehicular.
Una bocanada al cigarrillo, ¡se había terminado!, ¿cuanto tiempo habría transcurrido aquel efímero y escurridizo momento? se consumió por completo, no sé si fueron 30 segundos o minutos y ese largometraje grabado en mi mente me hizo perder la noción del tiempo.
Esto no es un acto nuevo de nuestros tiempos y mucho menos un acto de heroísmo cosmopolita común, no, aunque bien podría haber solo brindado una sonrisa. Soplarme la nariz, el pañuelo con esa usabilidad bien puede ser desechado así, fácil, aunque llevar eso a la circunstancia de la vida, a la vida cotidiana; desechabilidad ¿ un ser humano a otro ser humano?, no es que tenga en contra nada con estos principios, estoy abierto a la diversidad, aunque no, prefiero unas luces destellantes artificiales vespertinas a lo lejos en el cielo.
¡ Diablos, cuando vi el estado de tiempo esta mañana no dijeron que llovería mierda !
Sí, no solo fue una lesión, fué hueso roto en esa caída, un primer spot comente que el chiste no era extremar estados de ánimo más allá de lo que dicta el buen gusto ya que es de lo más antiestético ir por el mundo estigmatizado, estereotipado como amarguetas con estas cosas; no es chic, pues!!
Aunque este cansancio no fue físico ahora ya, me siento cansado, cansado mentalmente de la desechabilidad de las cosas y lo peor, de las personas, aja. No sólo en el trabajo, eso es parte del desarrollo de todo sistema, hoy estamos, mañana no (nos suplen fantásticamente), sino que también con todo tipo de relaciones cualquiera que sea (naciente o falleciente, personal y por internet ni mencionarlo) y sobre todo las humanas aja entre las personas...entre nosotros.
Me doy tiempo vivo (©offee Break™) para disfrutar, escribir, pensar, reflexionar, leer, lo que sea, aunque aún todo es rápido, efímero (muy pocas amistades duran mucho, y para qué hablar de los amores) bien podríamos pasarlo mejor. Los buenos amigos, en los que puedes confiar siempre son muy pocos usualmente, cada vez hay más conocidos o simplemente ocasionales. Realmente me espanta la desechabilidad de las personas, su reemplazo y su olvido. Últimamente me ha costado entender esto, al final te termina siempre decepcionando, como quiera que sea es un riesgo que se debe correr si es que se siente que todas estas actitudes están mal. Si bien voy contra la corriente esta es una de ellas.
Gente gris, en una ciudad gris. Gente que avanza rápido, en una ciudad rápida. Gente que se queja de cómo lo trataron, para después volver a hacerle lo mismo a otro, podría ser propio de la naturaleza del ser humano, esa necesidad de sentir en el cuerpo que es capaz de provocar en otro el daño que le han causado, a veces no hay mas mecanismos que esos para deshacerse de aquel dolor. Gente que quiere mucho, pero no se atreve a dar primero. ¿Qué actitud se debe de tomar ante este tipo de acontecimiento? ¿Reír o llorar?, ¿ responder con lágrimas de ingratitud rodando por las mejillas o enviar un virus para infectar la maquina del interlocutor o de personas con tal actitud ?
“Superarse creando”, decía también el viejo del águila y la serpiente. No se cambia el mundo, ni a la gente aunque si algunas cosas podrían modificarse. Empezar aunque no lo seamos podríamos redimir en nosotros a nuestros padres, ser útiles de alguna forma, ser quemados simbólicamente por una persona (lector) arrebatada por la pasión, abismarse en el amor y apreciación, acariciar el alma de los perros, morirse trece veces aunque sea de a mentiritas, cubrirse de rosa mexicano aunque nuestro interior sea en blanco y negro, escribir (a falta de escritores) nuestra propia historia... ¿ por qué no ?
Y esto no termina algunos sufren aunque después se desquitan. ¿Por qué no romper esta mierda rueda?. Nunca va a existir avance en esto, para evitar el sufrimiento a otros (recuerda cómo lo pasaste tú), es necesario ser conciente de los errores anteriores... Se supone que el humano es especial, porque aprende de los errores y aumenta así su conocimiento y desarrolla su persona, sí, si creo que a la larga todos aprendemos de nuestros errores, pero quizá no en esta vida donde nos damos cuenta. Y si, a veces se nos olvida donde estuvimos antes, pero hay otros que si recordamos donde estuvimos y luchamos sin parar para que otros no estén ahí. Depende de uno tener los ojos suficientemente abiertos como para verlo. El yo, yo y yo ya no puede ser, vaya tampoco es ¡ chic !
Logre acercarme aquellos pasos inocentes al parecer siete, ocho años no sé, que, inadvertidamente gritaron ¡mazapanes!, ese canto de lucha cotidiana, el extremo de miseria y generosidad en bolsos con plata sudada, mazapanes y rebozo, flotaba entre eso y yo un magnetismo oculto del que no había forma de preservarme me hizo pensar... creo después de todo un buen mazapán me hará bien, la demanda genera producción y aunque mi cuerpo no pediría esas calorías en un año, si podrían servir para un gran emparedado y quizá hasta para alguna soda...todos sus mazapanes, vacíe mi billetera.
No consiguieron todos consumirse en mi cuerpo solo uno, como sea, esa oferta increíblemente bien negociada por un tierno niño pudo darle a mi cuerpo las calorías que a diario en definitiva sí necesita: afecto, pasión y aprecio por las personas, por nosotros los que nacemos humanos y por las cosas.
Se me podrá decir que estoy dibujando una utopía que captura mi mente ahora en un modal de heroísmo cosmopolita nada nuevo de nuestro tiempo; quizá, aunque no, eso no cabe aqui por lo pronto, pienso más que nada, que la mejor forma que puede ofrecer hoy una persona es únicamente agregar la sutileza de nuestros principios valores serios, conseguir en un vuelco de ciento ochenta grados la cultura principio humano siglo veintiuno de "desechar" a la cultura principio s. XXI de "apreciar" que expansione esa otra capacidad humana de ser trascendentes, en lugar de transformarlo en un patio de kindergarden o en un carnaval de superfluidades excéntricas.
Reflexiono acerca de la circunstancia, despues de todo escribir reconforta y aunque estas palabras no sirven en tu computador como un salvapantalla, para mí, para mí sí ha sido una gran terapia y si ha servido como un gran flotante salvavidas; ¿debería agachar la mirada y esperar chocar con el primer poste que venga en mi camino?, ¿ Bajo los vidrios obscuros del vehículo sin que nadie se percate solo así mirar a los ojos, tener valor solo de esa forma y decir silenciosamente lo que pienso? o simplemente ¿ A veces las relaciones humanas pueden verse mejor desde afuera, porque en el interior a veces no pueden ser lo que parecen ?, "¡Sálvese quien pueda!" abro la puerta al parecer he llegado a mi mundo suficiente aunque reconfortante hogar.